El proyecto impulsado por el Gobierno fue aprobado con 144 votos a favor, 102 en contra y 9 abstenciones. La iniciativa busca prohibir el financiamiento del Tesoro mediante emisión, modificar los objetivos del BCRA y endurecer las condiciones para remover a sus autoridades.
La Cámara de Diputados de la Nación dio este miércoles media sanción al proyecto de reforma de la Carta Orgánica del Banco Central de la República Argentina (BCRA), una iniciativa impulsada por el Gobierno que propone mayores restricciones al financiamiento monetario del Tesoro y cambios en el funcionamiento de la autoridad monetaria.
La votación general terminó con 144 votos a favor, 102 en contra y 9 abstenciones. La Libertad Avanza consiguió el respaldo del PRO, la UCR, el MID, parte de Provincias Unidas, Argentina Federal, Independencia, Producción y Trabajo y Por Santa Cruz.
Uno de los puntos centrales del proyecto es la prohibición explícita del financiamiento directo o indirecto del Tesoro Nacional por parte del Banco Central.
Si la iniciativa obtiene sanción definitiva en el Senado, el BCRA ya no podrá realizar adelantos transitorios al Tesoro ni comprar de manera directa títulos públicos en el mercado primario.
El diputado Santiago Pauli, presidente de la Comisión de Finanzas, fue el encargado de defender el proyecto en el recinto y sostuvo que el objetivo es “erradicar permanentemente la posibilidad de que cualquier gobierno emita descontroladamente”.
Pauli cuestionó el uso histórico de la entidad como fuente de financiamiento estatal y afirmó que “cada vez que le faltaba plata al Estado se metía mano al Banco Central”.
“La consecuencia de esto ha sido y es la inflación y el origen de la inflación ha sido la emisión descontrolada”, agregó.
Cambios en los objetivos del Banco Central
La reforma también busca modificar los objetivos establecidos para el BCRA a partir de la reforma de su Carta Orgánica de 2012.
Actualmente, entre sus finalidades se encuentran promover la estabilidad monetaria y financiera, el empleo y el desarrollo económico con equidad social.
La propuesta aprobada por Diputados plantea que el objetivo central vuelva a ser la preservación del valor de la moneda.
También introduce cambios sobre la utilización de los resultados contables de la entidad. El texto prohíbe transferir al Tesoro ganancias generadas por diferencias de cambio y establece que esos resultados deberán destinarse prioritariamente a absorber pérdidas acumuladas, recomponer el patrimonio o cancelar deuda pública.
Además, dispone la eliminación de instrumentos de deuda como las Letras Intransferibles y modifica las reglas vinculadas con la administración y el resguardo de las reservas internacionales.
El debate por las reservas
Uno de los puntos que generó mayores cuestionamientos desde la oposición fue el artículo referido a la utilización de las reservas internacionales.
El texto establece que los bienes que integran las reservas son inembargables y habilita al Banco Central a utilizarlos como garantía en determinadas operaciones propias de banca central.
Desde sectores opositores reclamaron que ese artículo fuera sometido a una votación particular, aunque finalmente la Cámara avanzó con un esquema de votación por títulos.
El primer título, que contiene el artículo 13, fue aprobado con 138 votos positivos.
La oposición cuestionó la rigidez de la reforma
Miguel Ángel Pichetto, de Encuentro Federal, rechazó el enfoque de la iniciativa y sostuvo que el Banco Central debe conservar herramientas vinculadas con las decisiones de política económica.
“Nunca estuve de acuerdo con un criterio de rigidez porque pienso que, en primer lugar, antes que la economía, está la política, y el Banco Central tiene que estar subordinado al interés general del país y al rumbo que marque el Poder Ejecutivo Nacional pensando fundamentalmente en el crecimiento y en el desarrollo”, expresó.
Por su parte, Itai Hagman, de Unión por la Patria, cuestionó las prioridades del Congreso y afirmó que debería discutirse cómo aliviar la situación de los morosos en lugar de avanzar con una reforma que, según planteó, le quita instrumentos al Estado.
Nuevas condiciones para remover autoridades
Otro de los cambios relevantes es el mecanismo previsto para remover al presidente del Banco Central y a los integrantes de su directorio.
El proyecto establece que deberá existir una “causal grave” y que la remoción necesitará la aprobación de una mayoría de dos tercios tanto en la Cámara de Diputados como en el Senado.
Agustín Rossi, diputado de Unión por la Patria, cuestionó ese punto y sostuvo que la reforma busca dificultar el reemplazo de las actuales autoridades ante un eventual cambio de gobierno.
“El único objetivo que tiene esta reforma es lograr que las autoridades actuales del Banco Central sigan ejerciendo la política monetaria en los próximos años, independientemente si el Gobierno pierde las elecciones el año que viene”, afirmó.
Con la aprobación en Diputados, la iniciativa obtuvo media sanción y ahora deberá ser tratada por el Senado.
Si consigue la sanción definitiva, el nuevo marco modificará los objetivos del Banco Central, restringirá el financiamiento monetario del Tesoro, cambiará las reglas sobre resultados y reservas y establecerá mayores exigencias para remover a sus autoridades.
Con información de Misiones Online.