El proyecto es impulsado por el concejal Héctor Cardozo y propone que las motocicletas adulteradas deliberadamente para generar ruidos molestos sean secuestradas y enviadas a compactación, sin posibilidad de devolución a sus propietarios.

El Concejo Deliberante de Posadas analiza un proyecto de ordenanza que propone endurecer las sanciones contra las motocicletas modificadas con escapes libres o sistemas adulterados para generar ruidos excesivos.

La iniciativa fue presentada por el concejal Héctor Cardozo y plantea que, cuando se compruebe que una moto fue modificada deliberadamente para producir ruidos molestos, el vehículo pueda ser secuestrado y posteriormente compactado, sin posibilidad de restitución al propietario.

“Si la persona modificó adrede su moto para molestar a los vecinos, como municipio no hay por qué tenerle paciencia”, sostuvo Cardozo al explicar los fundamentos de la propuesta.

Actualmente, uno de los obstáculos señalados por el edil es que los inspectores necesitan un decibelímetro para medir el nivel de ruido y acreditar la infracción. El proyecto propone que la adulteración visible del sistema de escape también pueda ser considerada al momento de determinar la falta.

Cardozo explicó que la intención es diferenciar a las motocicletas que mantienen sus sistemas originales de aquellas que fueron modificadas específicamente para incrementar el ruido.

La iniciativa contempla además que la adulteración del escape pase de ser considerada una falta leve a una falta grave. El nuevo mecanismo apuntaría al secuestro definitivo y la compactación en aquellos casos que reúnan las condiciones previstas por la futura ordenanza.

El proyecto no propone aplicar el mismo criterio a los automóviles. Para esos vehículos continuaría vigente el régimen actual, que contempla la medición del ruido y el secuestro cuando se superan los límites establecidos.

Unas 800 motos secuestradas durante el año

Cardozo señaló que durante 2026 fueron secuestradas alrededor de 800 motocicletas en Posadas. Según datos que atribuyó al personal del corralón municipal, entre el 25% y el 30% de esos rodados no son retirados posteriormente por sus propietarios.

El concejal explicó que, en algunos casos, el monto de las multas termina superando el valor de mercado de la motocicleta y los titulares optan por dejarla en el depósito municipal.

También indicó que algunos vehículos permanecen durante años en los corralones debido a la extensión de los procedimientos administrativos, pedidos de planes de pago, incumplimientos y distintas presentaciones realizadas por los propietarios.

En ese contexto, Cardozo anticipó que trabaja en otro proyecto para agilizar los procedimientos vinculados con los vehículos secuestrados y evitar su acumulación durante largos períodos.

Mientras la propuesta continúa siendo analizada en el Concejo Deliberante, el edil recordó que los vecinos pueden denunciar episodios de ruidos molestos a través del 911 y de los canales municipales habilitados para ese tipo de reclamos.