La anestesióloga volvió a publicar en redes sociales después de meses de silencio y habló del impacto personal que tuvo la investigación por el presunto desvío de anestésicos hospitalarios.

Su nombre apareció en la trama que comenzó tras la muerte de Alejandro Zalazar y alcanzó a profesionales de distintos hospitales porteños.

Chantal “Tati” Leclercq reapareció este martes en redes sociales con un extenso descargo, seis meses después de quedar involucrada en la investigación por el presunto desvío de propofol y otros anestésicos de hospitales de la Ciudad de Buenos Aires. 

“Este año pasé días enteros con psicólogos, psiquiatras y abogados. Días en los que mi vida parecía haber sido repartida entre consultorios y expedientes”, escribió la médica en Instagram.

En su publicación, Leclercq repasó cómo atravesó los últimos meses, habló de amistades que perdió, de su familia, del yoga y de su profesión. También cuestionó la imagen pública que, según planteó, se construyó alrededor suyo.

“Me llamaron tantas cosas que por momentos incluso mi nombre dejó de pertenecerme”, escribió. Y cerró con una de las frases que rápidamente comenzó a circular: “De la nada, la peligrosa era yo. Qué risa”.

Leclercq había mantenido silencio público desde que su nombre apareció en el denominado caso “Propofest”. En abril fue imputada en una investigación por presunta administración fraudulenta vinculada con la sustracción de anestésicos del Hospital Rivadavia, donde realizaba su residencia en Anestesiología. En paralelo, declaró como testigo en el expediente que involucra a Delfina “Fini” Lanusse y Hernán Boveri por el presunto desvío de propofol del Hospital Italiano. 

El caso comenzó a tomar dimensión pública después de la muerte del anestesiólogo Alejandro Zalazar, hallado sin vida en febrero en su departamento de Palermo. En el lugar fueron encontrados propofol, fentanilo e instrumental para la administración de esas sustancias, lo que llevó a investigar su procedencia y el circuito mediante el cual habían salido de instituciones médicas. 

En ese contexto comenzaron a conocerse relatos y audios sobre las llamadas “Propofest”, presuntas reuniones privadas en las que profesionales habrían utilizado anestésicos con fines recreativos. Parte de esos relatos difundidos públicamente no integraban inicialmente el expediente judicial, por lo que las responsabilidades individuales continúan sujetas a la investigación. 

La publicación de Leclercq constituye su primera exposición pública extensa desde que estalló el caso. Tras la viralización del mensaje, su perfil de Instagram, que durante las primeras horas permaneció abierto, volvió a configurarse como privado. 


Con información de LA NACION, TN y El País.