La corzuela colorada es la de mayor tamaño entre las distintas especies de corzuelas y se encuentra categorizada como Vulnerable por la Sociedad Argentina para el Estudio de los Mamíferos (SAREM).
Entre las principales amenazas que afectan a sus poblaciones se encuentran la caza furtiva y la pérdida, degradación y fragmentación de su hábitat, factores que generan una tendencia a la disminución de la especie.
Esta especie se caracteriza por tener una estructura corporal más robusta y pesada que otras corzuelas. Su pelaje puede presentar tonalidades rojizas o pardo rojizas.
Los machos poseen astas rectas, sin ramificaciones, que miden entre 12 y 15 centímetros. Las crías, en tanto, presentan manchas blancas sobre el pelaje rojizo durante sus primeros dos o tres meses de vida.
Su alimentación está compuesta principalmente por frutos, semillas, hongos, brotes y hojas tiernas de árboles y arbustos.
El avistamiento dentro del Parque Nacional Iguazú permitió a los visitantes observar a esta especie autóctona en su ambiente natural, en una de las áreas protegidas más representativas de la Selva Paranaense.
Con información de Parque Nacional Iguazú.
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