“Ninguna herramienta es mala en sí misma, solo depende del uso que le demos”. Todos leímos o escuchamos esta frase hecha. Hoy la voy a usar para acercarnos al tema.

Sobre política, fútbol y tecnología hay tantas opiniones como opinadores, y en Argentina el tercer ítem de la lista es importante porque resulta que figuramos como uno de los países menos desconectado del mundo, atrás solamente de los chinos y los brasileros, según los datos de IMS Mobile in LatAm (sobre comportamientos y costumbres de la región respecto del acceso a las redes sociales), y de la consultora global GfK, (referido a las dificultades de las personas para “cortar” con la tecnología). De acuerdo al mismo estudio, entre los ciudadanos a los que menos les cuesta alejarse de la tecnología están los japoneses (si, los pioneros de la robótica y que siguen a un holograma a lo largo de toda la isla durante sus shows), los holandeses y los alemanes. Bien por ellos.

Claro que el Internet es un factor valioso para nuestra sociedad (estás leyendo esto en línea), pero ¿qué significa que estemos en el tercer puesto como “los menos desconectados” del mundo? Aparentemente indica que más del 20% de nuestro tiempo al día lo “invertimos” en conectarnos a internet. Son unas 5 o 6 horas al día las que los argentinos le dedicamos a la red de redes. Y si cruzamos estos datos con estudios sobre salud y tecnología, vemos que la gran mayoría de los especialistas concuerda en que este fenómeno puede traer diferentes efectos secundarios, como ser la falta de concentración, ansiedad, baja en el deseo sexual y hasta puede afectarnos el sueño.

Volviendo a la frase del primer párrafo, Internet no es malo en sí mismo, nos facilita la comunicación, el estudio, el trabajo, algún levante, planificar viajes y miles de cosas; pero también es cierto que nos hace dependientes, nos aleja de las relaciones personales y hasta a veces nos pone un poco infumables. Así como el alcohol, el tabaco y otras cuestiones que pueden ser mal utilizadas (automóviles y motocicletas) están reguladas por los Estados, ¿internet debería tener ciertas “normas”? ¿Qué opinás?

Nos preguntan –Che y ustedes que hacen un medio exclusivamente para internet ¿Padecen esos efectos secundarios? – Claramente. Tenemos falta de concentr.., somos ansiosos, dormimos poco y somos infumables (sobre todo los lunes). No sabríamos decirte si se ve afectado o no nuestro apetito sexual, si te podemos decir que no tenemos mucho levante.

Ah… ¿Quieren saber por qué pedimos regulación para Internet y no para las drogas? Ya vendrá otra nota y hablaremos del tema.

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