Tras negociar durante semanas, se hizo oficial lo que era chisme de pasillo hace días: la provincia va a ponerle el hombro otra vez a la deficiente EMSA, para cuidar a Guillermo Aicheler. No quieren que el conflicto heredado se cargue al nuevo presidente, que viene dando muestras de ser la antítesis de la gestión anterior.

Sucede que Aicheler se hizo famoso por poner en orden las cuentas en la Cooperativa Eléctrica de Montecarlo, fruto de una austeridad que hasta molesta a los cercanos. El hombre en cuestión fue fotografiado yendo a su casa en colectivo y se rumorea que alquiló un monoambiente en la Av. Tambor de Tacuarí para vivir durante la semana laboral.

Volviendo al tema de la salvada de papas, la decisión deja sin efecto el aumento del Valor Agregado de Distribución (VAD), lo que va a bajar aproximadamente un 15% las tarifas y se va a reintegrar en forma de crédito lo que ya se cobró en las últimas facturas.

También se logró recuperar la famosa tarifa social de Macri para unos 19 mil usuarios con un consumo de hasta 450 Kv (¿una heladera y un foco?) que había perdido la empresa por el déficit producto de los «enganchados» a la luz.

Así, en marzo, se aplicará el incremento escalonado de Nación (febrero 35% y marzo 11% más) que dispuso la Secretaría de Energía de la Nación.

El proceso iniciado con la llegada de Aicheler promete revisar contratos, activos, planta funcional, etc. y «todo lo que no sea estrictamente necesario para el funcionamiento de la empresa, se va a eliminar» aseguró nuestra fuente. La intención es contrarrestar hasta el límite de lo posible los aumentos de la tarifa del transporte de energía y la generación de CAMESA para compartir el esfuerzo hecho por los usuarios y la provincia.

A éste ritmo no podemos negar que en esta redacción estamos esperando que nos llegue la gacetilla de prensa anunciando que van a sanear el Sindicato de Luz y Fuerza.

¿Alguien sabe qué es de la vida de Pity?

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