Acámica

Acámica es una startup que se sale de todos los parámetros, ya que estamos hablando de una startup que constantemente está sacando emprendedores. Podríamos colocar a Acámica como una empresa de educación, online y presencial, que le sale a competir fuertemente al sector educativo terciario que, al igual que las universidades, les cuesta mucho brindas las herramientas necesarias para salir al mundo laboral, ni hablar al emprendedor.

Nacieron hace 5 años y hoy ya pasaron 250 mil personas, de toda Latinoamérica, por esta plataforma. Consideran clave la vinculación entre lo físico y lo digital. Entre las empresas que los avalan se encuentran Globant, Mercado Libre, Aerolab y GlobalLogic, esto habla de una importante cooperación con empresas de tecnología. Por ejemplo, con Aerolab son partners en diseño UX/UI.

La mecánica en Acámica comienza por cosas simples como la consideración que se tiene sobre los participantes: no son alumnos, son estudiantes. No existe más la forma tradicional de educación que lo colocaba al docente al frente de un aula abordando una comunicación unidireccional porque Ignacio, uno de sus fundadores, lo considera arcaico.

Boostribe

Así que si optas por la modalidad online, solo te queda inscribirte y comenzar desde tu casa. Ojo, no implica que no te contactes con algún miembro de la startup. Esto es así porque según sus fundadores, en este emprendimiento, se valora mucho el factor humano, tanto a la hora del recruitment como en el trabajo con sus estudiantes. También este es un factor positivo si tenemos en cuenta que muchas de las consultas son muy técnicas o giran en torno al diseño de un modelo en específico.

Nacho, con una claridad de conceptos bárbara, dijo que “tenemos millones de años en la Tierra, pero solo 40 con internet (…) el sistema no es para todos y estamos para equiparar diferencias, siempre la terminan pagando los que menos oportunidades tienen”. Esto último es lo que Acámica quiere evitar, nuevamente llegamos al factor humano.
No se toman exámenes, se aprueba un proyecto. Siguen el camino de la programación: “secuencia lógica, como resuelvo un problema”, este puede ser concreto o pueden ir apareciendo diferentes a lo largo del camino.

Cierro la idea del principio: “Acámica es esa startup, que se sale de los parámetros, pero por la cual todos queremos pasar”.

 

Globant

Globant es un gigante. Pero no es un gigante “y punto”. Sin dudas su crecimiento ha sido exponencial, pero se esfuerzan (literal) por no perder el contacto, la fluidez y la calidad humana con cada uno de sus empleados. Situado en Retiro, con varios pisos en uno de los edificios más modernos de la Ciudad, tiene mucho de parecido a Google (cuando quieran pensar al buscador como inalcanzable para Globant, recuerden que es uno de sus clientes)

Rick y Morty

Si bien nació en Argentina, hace algunos años cotiza en bolsa y es una de las empresas unicornio que tuvo origen en nuestro país. En un ambiente distendido (tienen hasta su propio pelotero) es complejo explicar de qué se trata la empresa, eso es lo único que tenemos en común con Milénico. Desarrollo de software, ingeniería, diseño, inteligencia artificial –y su nueva joyita, machine learning-, internet de las cosas y hasta robótica es a lo que se dedican.

Globant
Carla (Resistencia, Chaco) y Lía (Rosario, Santa Fe) no pudieron resistirse a la piscina de pelotas

Aprovechamos para observar como una empresa tan grande se divide las áreas y los proyectos, como es la carrera dentro de una empresa con semejante envergadura y como se relacionan cada uno de los trabajadores, hayas ingresado ayer o hace unos años. Para fomentar esto tienen hasta su propia red social donde pasan mensajes de aliento, hasta feedbacks acerca de un proyecto determinado.

También brinda espacios, como lo vimos en Google, a sus propios empleados para la realización de proyectos propios en los que quieran trabajar: Learning Community. Eso sí, los derechos de propiedad pertenecen a Globant ¡Que me importa, quiero trabajar ahí!

 

Épica

Crecieron mucho en muy poco tiempo y por lo que vimos, eso le pega fuerte ¿Pero qué es lo que hace bien Épica que les permite seguir creciendo? Improvisan, y créanme, lo hacen muy bien. Épica es una agencia de comunicación digital, pero no se preocupen, a veces es una productora, a veces un estudio, pero puntualmente lo que hacen es diseño y desarrollo de experiencias de comunicación digital pensada para personas.
Con un amplio margen de aceptación de proyectos, primero se dice que “Si, acepto el trabajo” y después llega “¿Y ahora, cómo lo hacemos? Los miembros de la Fundación PIM nos estábamos viendo en un espejo.

Entraron al mercado, pero entraron fuerte, de una manera disruptiva: “¿Por qué no podemos tomar la experiencia del usuario de otras áreas como el diseño industrial o el software? Traigamos eso a la comunicación” decía Ailín, una de sus fundadoras. Guido León, otro de los founders es un fanático del orden, preocupado antes por quienes laburan en Épica que por él, realizaba inspecciones para certificar ISO en establecimientos industriales, y esto lo trasladó a su oficina.

Boostribe

Se instalaron hace muy poquito en WeWork Torre Bellini, en pleno Retiro por calle Esmeralda, hace muy poco tiempo. Una muy pintoresca oficina, en el mismo piso de Getty Images, alberga sus ideas, locuras y juegos. La torre Bellini es uno de los más grandes WeWork del mundo, inaugurado el 1° de mayo de 2017 tiene varios espacios comunes, áreas de descanso, una terraza con una vista espectacular y cerveza tirada.

Boostribe

Focalizándose fuertemente en el planning (acá ya no nos sentimos identificados) para definir cuál es el flujo que se debe tener para que el trabajo sea sustentable y no les de un pico de stress, se mueven en una cartera de clientes más que interesante: Aerolíneas Argentinas, Quilmes, PlayStation, Mercado Libre, El gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Enseñá por Argentina son algunas de sus cuentas.

Con una amplia gama de herramientas digitales como Slack o Jira Software se distribuyen roles, responsabilidades y material de trabajo. No, no putean, no se pelean, no discuten y seguro alguno hace asados. En Milénico queremos llorar.