¿Se acuerdan del Ecce Homo, el fresco que restauró Cecilia Gimenez, una señora de 81 años, y que terminó mal? En esa ocasión, Un corresponsal de la BBC en Europa dijo que la obra se transformó en un «esbozo de un mono muy peludo vestido con una túnica de una talla inadecuada». Y para internet, quedó como el Ecce Mono, con una infinidad de memes que siguen dando vueltas hasta hoy.

En España parece que no se toman muy en serio los trabajos de restauración del arte. Esta vez, le tocó el turno a una escultura de madera de San Jorge, que data del Siglo XVI, que se encontraba en la iglesia de San Miguel de Estella (Navarra).

El cura párroco quiso “adecentar” la escultura y contrató a la empresa Karmacolor para llevar adelante el trabajo de limpieza. Karmacolor incluso publicó un video en su Facebok, mostrando cómo fue evolucionando el trabajo. Ya lo bajaron, pero igual podés verlo acá:

La escultura, que presenta al santo sobre un caballo para vencer a un dragón, ha sido restaurada en colores uniformes que la hacen ver como si se tratara de un muñeco de torta.

«Sí que parece que la restauración deje bastante que desear, al tratarse de una obra del siglo XVI, una escultura policromada con la que hay que tener mucho cuidado con los materiales que se utilizan, porque puede perder toda la capa original».

Koldo Leoz, alcalde del municipio.

He aquí la polémica transformación:

Por supuesto que los comentarios en las redes sociales no se hicieron esperar


La Asociación de Conservadores-Restauradores de España escribió al Arzobispado, a Patrimonio y a la consejera de Cultura pidiendo que el caso tenga consecuencias. ACRE anunció que elevará un escrito a la Fiscalía de Navarra solicitando la apertura de diligencias para el establecimiento de las posibles responsabilidades penales.

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