Habló Macri. Y, si bien se refirió a la reestructuración de su gabinete, lejos estuvo de explicar detalladamente los cambios. Al respecto, ya metieron foto con las renovadas carteras ministeriales. El discurso grabado del presidente fue una combinación de moralismo con arenga que nada tuvo que ver con un comunicado de crisis. Tuvo mucho de idealización de futuro y nada de actualidad, que es lo que realmente afecta a los argentinos.

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En orden de importancia es la ubicación. Dujovne y Peña al lado de Macri y Faurie en la esquina. Crédito: Clarín.

Culpó de la situación a: los mercados internacionales, las tormentas, el gasto público, Venezuela, Estados Unidos, China, Turquía, los “cuadernos del escándalo”, la corrupción, la realidad, los predicadores del miedo, el pasado, los que se resisten al cambio, los que hipotecan el país, la sequía, el Congreso y el siglo XXI. Algunos de estos conceptos han sido reiterados en más de una oportunidad, y otros me los olvidé.

Pero de algo no quedan dudas. Sigue manteniendo el mismo eje comunicacional que nos llevó a pasar un fin de semana de completa incertidumbre, donde no hubo anuncio oficial alrededor de los ministerios a recortar ni de quienes iban a sumarse al equipo de gobierno. Nos llenamos de trascendidos, a través de los medios de comunicación, orquestados por un par de operadores oportunistas que jugaron con la opinión pública.

Prat-Gay por Faurie estaba cantado. Frigerio era una fija por Peña en Jefatura. Melconian y su llegada a Hacienda, pero por las condiciones se terminó esfumando esa posibilidad. Dujovne renunció dos veces y tiene que ir a negociar, siendo el que quedó por descarte, con el FMI a Washington. Y Lousteau y Sanz, que también habrían rechazado un lugar en el Gabinete.

Este gobierno que llegó comunicando bien y que tenía un arma importantísima en esa temática hace un tiempo viene haciendo agua con los mensajes. Pero estos últimos 5 días, la crisis económica que luego se trasladó a la política, invadió hasta el sector donde mejor se desenvolvía Cambiemos.

Este equipo comunicacional está siendo visto de reojo hace un tiempo, ya que muchas de las cuestiones políticas que han afectado a la imagen de Macri han sido redireccionadas hacia cuestiones meramente de la comunicación. Lo dijo Carrió en su momento: “este gobierno comunica mal”. Esta minimización de “No peligra la política, se envió mal el mensaje”.

Y  la semana pasada tocó fondo cuando enviaron a dar un anuncio al presidente a dar un mensaje grabado de 2 minutos, para calmar a los mercados, sin la confirmación del FMI. Pasó el fin de semana de especulaciones y el mensaje por streaming de hoy se atrasó más de una hora.

Las palabras de Macri

El contenido fue abstracto, una entelequia, imaginario. Muy pocas cosas materiales y una cuota muy grande de idealización del futuro. Aquel Scioli de “la fe y la esperanza” quedó pequeño alrededor del “esfuerzo solicitado a los argentinos” de Macri. “Corrupción”, “justicia”, “cuadernos”, “pasado”, “herencia” y “Venezuela”, todas palabras que no pueden faltar para que el gobierno redireccione responsabilidades hacia donde ellos nada pueden hacer.

Y un nuevo concepto. Una nueva idea que preocupa: “Cambiar es crecer. Y crecer es enfrentar las dificultades que a veces asustan. Pero la última palabra tenemos nosotros. Argentina que no quieren un pasado que no debe volver”.

Esta cuestión de “aguantemos lo que sea, para no volver al pasado” es el gran paraguas elegido por el equipo de comunicación y que va en connivencia con el elegido por los trolls al salir, la semana pasada, con la campaña #YoTeBanco en las redes sociales. Cuando parecía que la corrupción se limitaba a una configuración netamente política, elegida por el presidente, minutos después Dujovne lo mencionó como uno de los motivos que nos llevó a donde estamos. El ministro, ahora de Economía, habló de “los cuadernos de la corrupción”, lo que habla de una clara estrategia de acá a futuro.

Macri arrancó con los consensos básicos pedidos a principio de su gobierno. El primero era sobre el equilibrio en las cuentas públicas y al respecto mencionó que “llevamos 70 años de déficit”, otro claro concepto que lleva directamente a culpar al peronismo de los males de nuestro país. Un dato importante es que dos grandes momentos de superávit que atravesó nuestra historia fue con el gobierno de Perón y, el más reciente, con Néstor Kirchner post 2003; el famoso caso de “los superávits gemelos”. Esto Dujovne si referenció, aunque sin dar con precisión los momentos históricos.

La idea de este “consenso” es reducir el gasto público. El achique de los ministerios es un claro mensaje en este sentido. El trabajo formal y un Estado sin corrupción eran los segundos ejes sobre los que descansa su idea de consenso.

Llama la atención como en el medio del discurso (el más largo desde que está en el poder) retomó ideas que han sido muy defenestradas, en las redes sociales sobre todo. “Cuando pensamos que se despejaron las dudas PASARON COSAS que volvieron a sembrar nuevas dudas”, dijo y se remitió a la cuestión geopolítica mencionando los problemas de Turquía y Brasil.

El otro concepto, víctima de miles de memes en internet, era el de “la tormenta”. Ahora Macri habló de muchas “tormentas”. Hay un nivel de insistencia que es notable, evidentemente tienen datos que nosotros no.

Pero no todo es viejo, hay una novedad. Y es la de apelar a cuestiones personales para que dimensionemos el nivel de preocupación que tiene el presidente. “No me van a encontrar del lado de los que por poder o dinero hipotecan el futuro del país. Me van a encontrar del lado de los que dejan la vida por ustedes. Estos fueron LOS PEORES 5 MESES DE MI VIDA DESPUES DEL SECUESTRO”. Evidentemente no ha sido lo más preocupante velar por el presente y futuro de 44 millones de argentinos ni ser el custodio de una Nación. O la cosa tampoco está tan mal.

Cerró hablando de un contexto difícil y con una arenga: “Nos toca vivir en el siglo XXI, un siglo lleno de conflictos (…) Sigo creyendo que tenemos todo para salir adelante, absolutamente todo”.

No se terminaron las internas. Peña sigue pero con un claro acotamiento de poder de decisión; en algún momento Macri lo calificó como “sus ojos”. Faurie también, aunque se habla de que la organización del G20 será una salida elegante. Ahora nos queda esperar la aplicación de las cuestiones económicas detalladas por Dujovne, apostando a un incremento para septiembre y diciembre en las AUH, también que saldrá de la reunión en Washington con el FMI, y, por supuesto, los mercados. Los benditos mercados…

Las frases más importantes de Macri

“Se acuerdan que hace casi un año convoqué a los principales dirigentes de todo el país para comprometernos a trabajar en 3 consensos básicos sin los cuales es difícil de crecer, El primero es el equilibrio en las cuentas públicas, no podemos gastar más de lo que tenemos. Lo segundo es poner el trabajo formal, de calidad, como eje del camino de desarrollo y el tercero construir un Estado sin corrupción”.

“Todo lo que nos paso muestra que esos consensos son más urgentes que nunca. Quiero renovar mi compromiso”.

“En estos meses se desataron todas las tormentas juntas, pero no podemos perder las esperanzas”.

“El camino a recorrer siempre fue difícil. Y como todo camino difícil hay avances y retrocesos, inestabilidad cambiaria, inflación y terminar con esto iba a llevar tiempo. Esto no se puede hacer de un momento a otro, había que tomar decisiones antipáticas”.

“Lo que hicimos es pedirle al mundo que nos aportara con un cambio gradual, primero para cuidar a los más vulnerables”.

“Es muy positivo que hoy el mundo nos apoye y durante dos años el mercado también lo hizo. Esto que está pasando ahora puede haber pasado en enero de 2016. No había reservas en el banco central, había cepos, ya en ese momento no había los dólares para enfrentar la situación. Pero ¿Qué pasó? La euforia que generamos con el cambio nos ayudó para que nos dieran tiempo”.

“Crecimos dos años seguidos, bajamos la pobreza. Gracias a vaca muerta pronto tendremos energía y más dólares”.

“El conjunto de problemas provocó que quienes nos daban plata para cruzar al otro lado del rio empezaran a dudar”.

“Otra duda la generamos como argentinos porque no fuimos capaces de mostrar unidad en nuestro compromiso de avanzar con las reformas estructurales. Porque aprobamos leyes que iban en contra al presupuesto aprobado y eso es un efecto destructivo, y el dólar empezó a subir. Ante esto, reaccionamos rápido. Le pedimos ayuda al FMI y logramos un respaldo inédito para cualquier país”.

“Cuando pensamos que se despejaron las dudas PASARON COSAS que volvieron a sembrar nuevas dudas. Por ejemplo, el problema de Turquía y Brasil”.

EL ESCÁNDALO DE LOS CUADERNOS sin duda constituyen un antes y un después para la pobreza que tenemos”.

“Hasta que Argentina no tenga un presupuesto propio que lo haga sólido e independiente vamos a estar expuestos a cualquier crisis externa”.

“El FMI accedió a un nuevo plan después que le explicamos esto. El detalle técnico estará listo en días pero nuestro equipo sale hoy a Washington”.

“Lo que tenemos que enfrentar es un problema de base: no gastar más de lo que tenemos”.

“Vamos a pedirle a aquellos que tienen más para contribuir, a los que exportan en Argentina que su aporte sea mayor. Sabemos que es un impuesto malo, que va en contra de lo que queremos fomentar, pero les tengo que pedir que entiendan que es una emergencia y necesitamos de su aporte”.

“En cuanto al equipo de gobierno he tomado la decisión de reducir los ministerios a la mitad. Los gobiernos tienen momentos y en cada momento se requieren equipos diferentes. He decidido compactar para dar una respuesta más focalizada en la agenda que se viene”.

“Con los cambios que estamos haciendo, las medidas de los ministerios y los avances con el fondo empezamos a superar la crisis cuidando a los que más necesitan. Sabemos que la pobreza va a aumentar con la devaluación que se viene y vamos a estar ahí”.

“La gente que recibe planes sociales va a recibir un aumento en septiembre  y diciembre Vamos a reforzar “precios cuidados” con especial foco en alimentos de la canasta básica. También seguiremos empujando “el mercado en tu barrio”. Vamos a seguir con los créditos de ANSES”.

“Es histórico que un gobierno trabaje con la oposición en el presupuesto antes de ser enviado al Congreso. Nunca tuvimos mayoría”.

“Conocemos cuales son las dificultades y tenemos claro que hay que hacer. Sabemos cómo vamos a crecer. Estamos cansados de vivir con miedo, de llegar a fin de mes, de los patoteros, de los corruptos, que pase con el dólar, a que los esfuerzos no alcancen. Créanme que lo sé y quiero superarlos”.

“Estamos cambiando las cosas de raíz, sin atajos. Queremos un crecimiento pero no a corto plazo, para ganar elecciones, sino un cambio verdadero. Es por eso que fuimos elegidos por los argentinos. Porque somos distintos a un pasado que rechazan”.

“El mundo nos volvió a decir que vivíamos arriba de nuestras posibilidades (sobre el gradualismo) La realidad nos demostró que tenemos que ir más rápido. Durante mucho tiempo no nos dimos cuenta del desfasaje de nuestras cuentas, ahora nos toca asumirlo. Nos toca ser la generación que se hace cargo, no es fácil. Nada es fácil”.

“Claro que querría darle más aumento a los profesores universitarios, también a los enfermeros, y me encantaría tener más presupuesto para ciencia y tecnología que es donde se construye el futuro del país. Pero para hacer todo esto, necesitamos equilibrar nuestras cuenteas. Con un Estado que gaste menos de lo que ingresa. Décadas  y décadas arrastrando el mismo problema, siempre engañándonos, postergando este debate”.

“Siento que llegó la hora. Estamos maduros, sabíamos que el camino era difícil pero es el camino real. El largo plazo que sale de la lógica del día a día. El cambio es un cambio de raíz, profundo, de verdad”.

“Es un fracaso que en 70 años no hayamos solucionado el déficit fiscal y que encima haya sido acompañado por inflación”.

Ahora tenemos un gobierno que no esconde la realidad y tiene la cabeza abierta a dialogar con todos, pero al mismo tiempo sin miedo de asumir los costos de esta realidad y cambiarla”.

“Hoy nos toca recorrer un momento difícil. Tenemos que solucionar de manera madura, responsable nuestros problemas. No hay una herramienta mágica, esta vez el cambio es verdadero porque tenemos cada vez as un estado que hace las cosas al servicio de la gente y no de la mala política”.

“Con humildad para aceptar los problemas y templanza para seguir haciendo el esfuerzo correcto”.

La argentina cambió. Los últimos sucesos nos permitieron saber cómo funciona una Argentina sin valores, que no puede ni va a volver de ninguna manera”.

“No me van a encontrar de los que por poder o dinero hipotecan el futuro del país. Me van a encontrar del lado de los que dejan la vida por ustedes. Estos fueron LOS PEORES 5 MESES DE MI VIDA DESPUES DEL SECUESTRO”.

“Más que nunca seguir juntos hacia adelante, con la determinación de que si se puede”.

“Tengo la fortaleza pero necesito a ustedes más convencidos que nunca ante los predicadores del miedo, necesito que los enfrenten con alegría y con esperanza”.

Cambiar es crecer. Y crecer es enfrentar las dificultades que a veces asustan. Pero la última palabra tenemos nosotros. Argentina que no quieren un pasado que no debe volver”.

“Nos toca vivir en el siglo XXI, un siglo lleno de conflictos. Sigo creyendo que tenemos todo para salir adelante, absolutamente todo”.