La empresa marplatense decidió suspender a alguno de sus empleados y reducir la producción por 3 meses, pero sin hacer despidos. Se vieron obligados a tomar esta medida debido a la inalcanzable caída de las ventas y a las tasas de interés cada vez más altas.

Balcarce firmó ante la Secretaría de Trabajo de la Nación la apertura del Procedimiento Preventivo de Crisis (PCC) que había solicitado a fines de julio. Por este plan se comprometió a no despedir gente en los próximos tres meses, pero reducirá la jornada laboral y suspenderá parte de su plantel de empleados temporarios.

La empresa que emplea en forma directa a alrededor de 100 personas y opera bajo la modalidad de franquicia con gran parte de los locales de la marca, atraviesa una profunda crisis financiera. Según el último informe del Banco Central de la República Argentina, cuenta actualmente con una deuda bancaria que asciende a poco más $23,3 millones, de los cuales el 15% ($3,5 millones) está en situación 2 (con seguimiento especial, en observación), esto quiere decir que presenta retrasos en la cancelación de un préstamo tomado con el Banco Galicia.

A su vez, a la fecha tiene 331 cheques rechazados por un total de $8,94 millones y por lo menos desde julio del año pasado está incumpliendo con gran parte de los pagos de las contribuciones patronales.

En este contexto, el 23 de julio pasado, realizó la presentación correspondiente para la apertura del PPC ante la secretario de Trabajo de la Nación. Básicamente, la empresa por el momento se compromete a no concretar despidos pero podrá reducir la jornada laboral y por ende los salarios. En lo inmediato la planta de producción estará paralizada seis días al mes.

Mientas tanto, desde la compañía explican que se tomó esta decisión en un contexto en el que la venta de alfajores y postres no deja de caer y que hoy están trabajando a mitad de su capacidad para abastecer a sus locales gastronómicos y a la venta directa.

La historia de Postres Balcarce parece representar en carne propia los avatares de la economía argentina. A fines de la década del 90, cuando operaba bajo la razón social de Postres y Alfajores Balcarce, entró en concurso de acreedores y luego, en 2001 finalmente quebró. En aquel momento la devaluación y la caída del consumo hicieron inviable el negocio.

Un año después, en 2002, un grupo empresario argentino, comandado por la familia Sanabria, se hizo cargo de la operatoria y lentamente, con la recuperación de la economía, lograron sacar a la empresa a flote e incluso expandieron su capilaridad en el territorio nacional con locales franquiciados que actualmente ascienden a alrededor de 50.

En este 2019 la historia vuelve a repetirse y otra vez la empresa atraviesa una profunda crisis, en este caso, detallan que la intención justamente del PPC es no entrar en concurso de acreedores y por supuesto no parar la operatoria. Mientras tanto continúa haciendo presión la suba del dólar, la imposibilidad a acceder a créditos productivos a tasas lógicas y también la caída de las ventas en un rubro que hoy no es de primera necesidad, como los alfajores y postres.

Así es que los próximos tres meses serán clave para la empresa porque buscará acomodarse productiva y financieramente, aunque la tormenta económica actual posterior a las PASO complica aún más sus intenciones.

Fuente: Ámbito