Un extraño descubrimiento encendió la alarmas en la Unidad Penal de Mujeres de Paraná, cárcel en la que está recluida Nahír Galarza, la joven entrerriana presa con prisión perpetua por haber asesinado a Fernando Pastorizzo. Dos días después de que la Cámara de Casación Penal confirmara la sentencia en primera instancia por “homicidio culposo”, el personal penitenciario encontró un muñeco de tamaño real, vestido con un pantalón y una campera con capucha en el interior de su celda.

Hasta el momento se desconocen los propósitos y circunstancias en las que fue armado el muñeco. La Justicia abrió un sumario que intenta determinar si planeaba fugarse el día de las PASO o si sólo se trataba de una broma. La principal hipótesis apunta a que iba a ser utilizado por la joven como instrumento de distracción para escapar de la cárcel durante las elecciones del domingo.

Los padres de Nahir desmienten este hecho y afirman que la prensa sigue intentando hacerla quedar mal.

Este episodio suma una antecedente. Ludmila Soto, que pasó de ser amiga a enemiga de Nahir, escribió una carta a las autoridades penitenciarias asegurando que Nahir «tenía un plan con su padre para fugarse porque no piensa estar 35 años acá». Además dijo que Nahir las amenazó con matarlas y que de noche se aparecía para asustarlas. Soto fue acusada por Nahir por abuso. «Me espiaba mientras me bañaba, me robaba la ropa interior y un día me manoseó», denunció.

Desde el entorno de Nahir calificaron la información de la fuga como «un delirio».

Los jueces Silvina Gallo, Darío Perraud y Adolfo Lafourcade rechazaron el recurso de apelación presentado por el abogado defensor de Nahir, José Ostolaza, que había solicitado que el crimen fuera considerado un «homicidio culposo», que tiene una pena máxima de cinco años de prisión, y que no se tuvo en cuenta lo ella declaró en el juicio: que sufría violencia de género y que fue un accidente, no un asesinato.

Fuente: Infobae