El candidato presidencial del Frente de Todos, Alberto Fernández, aclaró hoy que no piensa imponer un impuesto a los Bienes Personales a la clase media si gana las elecciones y llega a la Casa Rosada.

Fernández consideró que una persona que tiene en su patrimonio una casa y un auto no debería estar afectado por este impuesto, pero sí quienes poseen «grandes fortunas», después de que el Gobierno de Mauricio Macri lo haya bajado.

«Macri bajó sustancialmente, pero con un sentido de eliminarlo. Lo que yo digo es que Bienes Personales no es un impuesto que paga el ciudadano de clase media que tiene un auto en la casa. Ese no tiene que pagarlo», afirmó Fernández en declaraciones a radio Metro.

El candidato presidencial agregó que el impuesto a los Bienes Personales «lo tienen que pagar las fortunas mayores en Argentina, que actualmente no la pagan».

Así, Fernández intentó ponerle fin a la polémica que se había generado cuando expresó que dentro de su eventual plan económico podría haber Bienes Personales para el incremento de la recaudación fiscal.

Fernández consideró que hubo un «teléfono descompuesto» por el cual se distorsionaron sus afirmaciones y señaló que en ese momento él solo estaba hablando de las medidas que tomó Uruguay cuando también tuvo una crisis de recursos.

Dejó en claro que está pensando en volver a gravar Bienes Personales de las «más grandes fortunas» de la Argentina, pero aclaró que «todo esto exige un estudio mayor» porque en ese momento solo estaba «hablando del caso uruguayo».

«No siempre es trasladable 100% (del ejemplo uruguayo) a lo que pasa acá. Pero bueno, así funciona el teléfono descompuesto en la Argentina», se quejó.

Fernández se había quejado de que Macri «dejó en pie el sistema impositivo sobre la sociedad y se benefició mucho a los aportantes individuales, a los Bienes Personales. Y eso está muy mal».