El Instituto Civil de Tecnología Espacial (ICTE) dio un nuevo paso con el objetivo de constituir una Red Interescolar Espacial. En esta oportunidad, se lanzó exitosamente un vector con la participación de las escuelas técnicas de Chascomús y Magdalena, provincia de Buenos Aires.

El pasado 31 de octubre, el ICTE dio un pequeño paso para la cohetería espacial y un gran salto para el desarrollo de una Red Interescolar Espacial en el marco del programa “Pampa Cielo” que, en sus etapas finales, prevé el desarrollo de cohetes antigranizo y de sondas meteorológicas.

El vicepresidente del ICTE Alejandro Pedro Yaya comentó a la Agencia CTyS-UNLaM que el Programa Pampa Cielo está concretado en un 40 por ciento e indicó que “una de las metas previstas es realizar cohetes antigranizo para reducir los temporales que provocan grandes pérdidas a los productores agrícolas en provincias como Mendoza”.

“Asimismo, anhelamos constituir una red de colaboración interescolar espacial a nivel nacional”, contó Yaya. Y agregó: “Cada año, damos nuevos avances en este sentido y, en esta oportunidad, se ha sumado a este operativo de lanzamiento la escuela técnica de Chascomús”.

El vicepresidente del ICTE destacó que “los chicos de la escuela de Chascomús tuvieron su primera experiencia en el lanzamiento de un vector gracias al apoyo de la Escuela Técnica de Magdalena, la cual es el nodo central de operaciones a nivel educación media”.

El cohete fue realizado absolutamente con material plástico y, según contó Yaya, los estudiantes de la técnica de Chascomús adquirieron los conocimientos para comenzar a ejecutar sus propias infraestructuras. En 2020, podrían estar listos para realizar lanzamientos de manera autónoma.

“Los alumnos aprendieron todos los pormenores de la logística necesaria para el montaje de la torre de lanzamiento y para la preparación del cohete”, contó Yaya a la Agencia CTyS-UNLaM.

El combustible del cohete eyectado -una variante de Micrograin- también fue provisto por el ICTE. En esta ocasión, el lanzamiento del vector denominado Motivación permitió efectuar una prueba de resistencia del motor y de los fuselajes de materiales plásticos.

“A través de la cohetería, buscamos colaborar en la formación tecnológica de los chicos, incorporando y aplicando curricularmente distintos conocimientos prácticos y teóricos en los contextos diversos de sus materias técnicas”, puntualizó el vicepresidente del ICTE.