Se aprob√≥ en la Legislatura provincial y entrar√° en vigencia luego de dos a√Īos de publicada la ley. El prop√≥sito es modificar las costumbres cotidianas para lograr h√°bitos m√°s amigables con el ambiente.

Los diputados Carlos Rovira y Julio Barreto, y los ex legisladores Eduardo Morales Lezica, María Safrán, Nelson Hartwig y Alba Nilsson fueron los que tomaron la iniciativa.

Los objetivos de la ley aprobada son promover la concientización respecto de la utilización de materiales biodegradables, proteger los ecosistemas afectados por material no biodegradable y contribuir al derecho de los habitantes a gozar de un ambiente sano, equilibrado y apto para el desarrollo humano.

Un material biodegradable es aquel que se puede descomponer en elementos químicos naturales, mediante la acción de agentes biológicos tales como el sol, el agua, las bacterias, las plantas o los animales.

En los fundamentos de su proyecto, Rovira se√Īal√≥ que su motivaci√≥n radica en ‚Äúla preocupaci√≥n por la gran crisis ambiental que est√° afectando a nuestro planeta‚ÄĚ.

En ese sentido, advirti√≥ que ‚Äúlas bolsas de pl√°stico se han convertido en uno de los mayores residuos problem√°ticos del mundo, ya que no se depositan adecuadamente, se desechan indiscriminadamente, contaminan los suelos, desag√ľes pluviales, paisajes, r√≠os, mares, oc√©anos y otros ambientes naturales e impiden, asimismo, que se reciclen o se vuelvan a reutilizar‚ÄĚ.

Para Barreto, en tanto ‚Äúla obligaci√≥n constitucional de asegurar un ambiente sano incumbe tanto al gobierno federal como al provincial‚ÄĚ. Calific√≥ como ‚Äúinnegable el impacto ambiental negativo que provoca la abundancia, o sobreabundancia, de elementos no degradables en nuestro entorno, en especial, las bolsas de pl√°stico para el transporte de mercader√≠a que entregan quienes ejercen actividad comercial en la provincia, las que resultan en extremo perniciosas para el ambiente debido a su perdurabilidad y falta de degradaci√≥n por un t√©rmino cercano a los 300 a√Īos‚ÄĚ.