El exministro de Economía Domingo Cavallo reapareció este miércoles en televisión y analizó la situación argentina, donde lo peor, para él, “es la incertidumbre con el futuro económico” del país. “El presidente tiene que definir un rumbo”, sostuvo.

“Lo peor que está ocurriendo en este momento es toda la incertidumbre que hay, no solo con respecto a las medidas restrictivas sino con el futuro económico de la Argentina”, dijo en A dos voces.

Cavallo consideró que el anuncio de intervención a Vicentín entorpece la negociación de la deuda que Argentina lleva adelante. “Si los acreedores que tenían que decidir si aceptan o no la nueva propuesta estaban pensando en una tasa de salida del 10% para valuar los nuevos bonos, después de un anuncio así van pensar en el 11% o en el 12%”, aseguró.

Por eso, deslizó que espera que el presidente de marcha atrás en su avance sobre la cerealera de Santa Fe, y que sincere los precios.

“Ese aumento de precios después de la pandemia no significaría que necesariamente haya una hiperinflación ni que continúe la estanflación. Podría significar que haya por fin un buen plan de estabilización y crecimiento“, sostuvo Cavallo, y remató: “No veo que el Gobierno esté trabajando en un conjunto de ideas que abran esta última posibilidad”.

Algunas de sus frases

“El Presidente hizo un anuncio que desconcertó a muchísima gente y que causó reacciones muy negativas. Produjo manifestaciones muy grandes en contra”.

“La decisión fue muy grave. Es un error tratar a una empresa en convocatoria de esa forma. Es inconstitucional e ilegal. Pero además genera incertidumbre sobre el futuro”.

“El Presidente, ¿qué idea tiene sobre la organización de la economía en el futuro?, ¿quiere que el sector privado sea el motor o cree que el Estado va a empezar a meterse en todos los sectores con empresas testigo? El Presidente tiene que definir un rumbo”.

“Detrás de esto hay una idea marxistoide (sic), que Cristina Kirchner empezó a comprar en la época en que era asesorada por Kicillof, de creer que hay que volver a una economía donde todo lo resuelve el Estado. Es una idea anacrónica que están abandonando incluso los países con economías más centralizadas”.

“El Gobierno tiene que dar señales de que va a destrabar la economía“.