La aparición de los distintos medios de comunicación e información se hacen eco unos de otros amplificándose mutuamente. Revolucionan la forma de informarse, vivir y organizarse, así como también, cada fase de la sociedad. Las nuevas tecnologías del siglo XXI abren nuevas vías haciendo que los ciudadanos de todo el mundo puedan acceder a la información cada vez más diversa, numerosa y directa. No obstante, estas tecnologías también crean retos de reglamentación y deontología, entonces, ¿qué tratamiento reciben las noticias por parte de los periodistas?

La ética puede aparecer reflejada en códigos deontológicos o códigos profesionales a través de una serie de principios y valores contenidos en postulados en forma de decálogo o documentos de mayor extensión. La ética o deontología no impone sanciones legales o normativas. Sin embargo, la ética profesional puede estar, en cierta forma, en los códigos legales que regulan una actividad profesional.

Ahora bien, cuando se trata de la ética periodística es necesario focalizarse entonces en la comunicación, vista como un derecho, pero también como un deber y una responsabilidad. El propósito de la deontología periodística es por un lado, fijar las normas que los comunicadores deberán atender a los fines de mantener la integridad de la profesión, y por otro, definir las obligaciones morales y los derechos de los trabajadores del rubro. Es necesario que los periodistas informen siempre sin dejar de lado la ética. Algunas de las razones para hacerlo son las siguientes:

  • Razón de credibilidad: cuando un periodista se deja llevar por el sensacionalismo y la tendenciosidad, deja de reflejar fielmente la realidad. Por lo tanto, es muy probable que empiece a perder credibilidad entre su audiencia.
  • Razón de calidad informativa: toda información de calidad, que ha sido rigurosamente chequeada y que sirva a la verdad, será siempre lícita. En cambio, cuando la noticia carece de veracidad, pierde su calidad.
  • Razón de status profesional: el periodista que reproduce noticias falsas o que no chequea su información, rápidamente perderá prestigio entre sus colegas y lectores.

En una época donde las fake news van ganando terreno y se propagan muy fácilmente, es necesario formar profesionales que ejerzan responsablemente la profesión y que estén comprometidos con la búsqueda de la verdad ya que los medios de comunicación abren nuevos interrogantes sobre la libertad de expresión y la pluralidad de opiniones.