El canciller venezolano, Carlos Faría, indicó en su cuenta oficial de Twitter que, con ese objetivo y siguiendo instrucciones del presidente Nicolás Maduro, sostuvo conversaciones con autoridades de los Países Bajos.
“Hemos acordado iniciar las discusiones técnicas para la apertura gradual de las fronteras marítimas y aéreas con las islas Aruba, Curazao y Bonaire”, señaló el canciller en su mensaje.
Tras reuniones bilaterales, ambos países acordaron “mecanismos de trabajo que permitan la reactivación de las conexiones marítimas y aéreas” con estas islas de Países Bajos, indica un texto difundido ayer por la cancillería venezolana y la embajada neerlandesa en Caracas.
Está prevista una nueva reunión en el “corto plazo” para abordar “el comercio marítimo transfronterizo gradual de productos” y los “esfuerzos conjuntos para garantizar la seguridad en la frontera entre ambos países”, agrega el texto reproducido parcialmente por la agencia de noticias AFP.
El Gobierno del presidente Maduro cerró la frontera con estas islas en febrero de 2019, en un momento de alta tensión, tras impedir la entrada por mar de ayuda humanitaria.
Curazao servía de centro de acopio de esa asistencia, en un momento de severa escasez de fármacos y una hiperinflación que dificultaba la compra de alimentos y otros bienes esenciales.
Dos cargueros con rumbo a Venezuela quedaron varados en esa isla ante la amenaza de ser atacados por la marina venezolana si entraban en aguas soberanas de ese país.
El Gobierno aseguraba en ese entonces que esa asistencia formaba parte de un plan de invasión para derrocar a Maduro.
También bloqueó el ingreso de unas 600 toneladas de ayuda almacenadas en Cúcuta, Colombia, país con el que también rompió relaciones diplomáticas y cerró por completo sus fronteras terrestres.
El vínculo con Bogotá se restableció en agosto tras la llegada al poder del presidente Gustavo Petro, y comenzó un proceso también “gradual” de apertura de la frontera de más de 2.000 kilómetros.
Ayer, de hecho, se inició la remoción de los contenedores que bloqueaban el paso en el puente Tienditas, que une a la ciudad venezolana de Ureña con el departamento colombiano de Norte de Santander.
Se espera que sean removidos en su totalidad para mañana y que haya una apertura completa de todos los pasos fronterizos entre Colombia y Venezuela para el 1 de enero.
Maduro había celebrado a principios de semana los “avances” en materia geopolítica tras el restablecimiento de las relaciones con Colombia, el acercamiento con Países Bajos y las “perspectivas de avance” que tiene con Brasil, país con el que tampoco tiene relación, tras el triunfo de Lula Da Silva en el balotaje.
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