Imagen: AFP
Según el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), el epicentro se localizó en alta mar, a una profundidad de 19 kilómetros. En la localidad rusa de Severo-Kurilsk, cercana al epicentro, no se reportaron víctimas, aunque se confirmaron daños materiales. El Ministerio de Emergencias de Rusia informó que varias áreas costeras de Kamchatka y las islas Kuriles fueron parcialmente inundadas.
Evacuaciones en cadena
La alerta se extendió rápidamente a lo largo del Pacífico. En Japón, más de 1,9 millones de personas recibieron órdenes de evacuación. En la isla de Hokkaido, la localidad costera de Urakawa activó el nivel máximo de emergencia, con el llamado a abandonar las zonas bajas de forma inmediata.
En Colombia, la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres ordenó evacuaciones preventivas en los departamentos de Nariño y Chocó. En Perú, la Marina de Guerra activó la alerta en todo el litoral, mientras que Chile declaró “Alerta Amarilla” para sus comunas costeras, incluyendo el territorio insular y antártico.
El presidente chileno, Gabriel Boric, activó el Comité de Gestión del Riesgo de Desastres (COGRID) y detalló que el protocolo exige evacuar tres horas antes del posible arribo de las olas. En tanto, en Estados Unidos se emitió una advertencia para Hawái y una vigilancia para Alaska y otras zonas del Pacífico. La Guardia Costera recomendó a la población informarse exclusivamente por canales oficiales.
Réplicas y nuevos temblores
Horas después del primer evento, un nuevo sismo de magnitud 6,2 volvió a sacudir Kamchatka. El temblor se produjo a 200 kilómetros de la capital provincial y a 69 kilómetros de profundidad. Si bien no se reportaron nuevos daños, las autoridades mantienen la alerta ante posibles réplicas mayores.
Este es el terremoto más potente registrado desde el devastador sismo de 2011 en Japón, que alcanzó una magnitud de 9,0 y provocó un tsunami con más de 18.000 víctimas fatales y el colapso de la central nuclear de Fukushima.
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