Los enfrentamientos comenzaron el domingo entre combatientes drusos y tribus beduinas sunitas, después del secuestro de un comerciante druso que desató una serie de reacciones en cadena de violencia y retaliaciones, según informó el Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH). Desde entonces, la ciudad de Sweida quedó en medio de una feroz lucha, con múltiples informes de bombardeos, ejecuciones sumarias y saqueos por parte de las fuerzas gubernamentales.
El lunes, las fuerzas del régimen sirio hicieron presencia en Sweida para intentar frenar el avance de los combatientes autóctonos; sin embargo, la violencia persiste, dejando unas 248 personas fallecidas, entre civiles, combatientes y fuerzas del Estado, según datos de la ONG.
Mientras tanto, Israel reiteró que no permitirá ninguna presencia militar en el sur sirio, bajo su frontera, y amenazó con intensificar los bombardeos en el área si las fuerzas de Bashar al Asad no cumplen con sus órdenes de retirada. El ministro de Defensa israelí, Israel Katz, afirmó: “Israel no abandonará a los drusos en Siria y aplicará la política de desmilitarización en el sur del país”.
El miércoles, Israel cumplió su advertencia y atacó la entrada del cuartel general del ejército sirio en Damasco, dejando dos heridos, según reportó la televisión estatal siria, sin precisar la ubicación exacta del bombardeo. La acción militar israelí se suma a la tensión en la región, mientras la comunidad internacional, vía la Unión Europea y Francia, pide respeto por la soberanía de Siria y protección a los civiles en medio del conflicto.
Los drusos, minoría religiosa de Oriente Medio, están presentes en Líbano, en el Golán ocupado por Israel y en el sur de Siria. La violencia en Sweida evidencia los graves retos a los que se enfrenta el gobierno interino de Siria, que desde diciembre del año pasado, tras la caída del expresidente Bashar al Asad, afronta una escalada en conflictos internos y regionales.
Residentes y observadores denuncian bombardeos intensos en la ciudad y sus alrededores, y llaman a la comunidad internacional a actuar para evitar una mayor escalada, en un escenario donde las tensiones entre Israel y Siria parecen no tener fin.
Con información de La Nación
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